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Diario de una muerte anunciada. Del referéndum al ¿155?

Diario de una muerte anunciada. Del referéndum al ¿155?
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Francisco Fernández Bernal

Francisco Fernández Bernal

Francisco Fernández, 1969. Sevilla. Autodidacta de la libertad.
Francisco Fernández Bernal

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Estas no son opiniones políticas, porque, por capricho legal, no puedo tener opiniones políticas. Solamente relata los hechos que veo y los pensamientos de las personas que me rodean, física o virtualmente.

Narración dela muerte, suicidio más bien, a cámara lenta de un país. La muerte, muchas veces intentada, ralentizada y ahora, tal vez, conseguida:

El día 1 de octubre fue el día de la rendición incondicional. A las nueve de la mañana, hora en que abrían los colegios electorales del referéndum ilegal en una región española, todavía quedaba una esperanza, pequeña pero esperanza, entre quienes aún pensaban que el Estado, el Gobierno, impondría su poder, su fuerza, la fuerza de la ley.

No ocurrió eso. Por contra, lo que pasó es que unos pocos servidores de la ley hacían su trabajo con abnegación, coraje y rodeados, pero estaban solos, otra vez solos.

A medida que avanzaba la tarde, todo se hacía más claro. El gobierno no había movido un dedo, ni antes de ese día, ni ese día, ni lo haría después. Se había consumado un acto ilegal contra la integridad del país, y no se había (querido) impedir.

Al día siguiente, no hay declaraciones. Solamente se convoca a un par de partidos de la oposición, que apoyan al gobierno con la boca pequeña. O piden la activación de un mini155, o piden diálogo con los separatistas.

Y éstos se envalentonan, claro, y consiguen echar a los Policías y Guardias Civiles de sus lugares de alojamiento. Otra vez solos, abandonados. Se convoca una huelga general, en la que, además tendremos que pagar entre todos los sueldos de los huelguistas si son funcionarios, ponen cerco a la delegación del gobierno, a la sede de la Policía Nacional, se llevan de excursión a los niños en horario escolar para participar en manifestaciones, castigan en los colegios a los que no son separatistas, …

Por toda respuesta, el gobierno pide a los separatistas que depongan su actitud, envía colchones y literas a los cuarteles militares para realojar a los desalojados, condecora al segundo de los mozos de escuadra y luego amenaza con retirar las medallas a los que no acaten la constitución.

El Rey comparece en televisión. Sale vestido de civil (primera derrota), dice que todo es muy grave, que ha sido un ataque deliberado y repetido contra su nación y solamente nos ofrece confianza (en quien no ha hecho nada nunca por nosotros) y esperanza (como si fuese nuestro confesor), lo que es una segunda y definitiva derrota.

En varias ciudades de España y en numerosos cuarteles de Policía y Guardia Civil se realizan concentraciones y manifestaciones en apoyo a los compañeros de cataluña y en defensa de España. Muchos se han hartado de aguantar y salen a la calle para gritar de rabia, impotencia y combatir la soledad en la que se encuentran, en la que siempre han estado. Hasta en barcelona se produce una manifestación multitudinaria, plagada de banderas españolas. Hacía muchas décadas que no se veía nada igual.

Comienza la fuga de empresas. Primero el banco de sabadell, luego caixabank, y una larga lista que, en pocos días, vacía cataluña de grandes empresas. Las pequeñas se van después, pero también se van en gran número.

En el parlamento catalán se declara la independencia. Acto seguido se hace un amago de suspenderla, para despistar y para, fundamentalmente, evitar a toda costa su forzosa salida de la unión europea. Desde el gobierno de españa se nos dice a todos que lo que hemos visto y oído, al igual que el día 1, no es real, que ha sucedido otra cosa. Es todo lo que piensan hacer. Aunque, también, en el colmo de la estupidez, le hacen una pregunta al gobierno separatista: ¿ha declarado usted la independencia o no? Como si no le hubiesen oído, como si no hubiesen entendido.

Y el presidente catalán responde como se merece un estúpido, con una carta absurda, deslizando amenazas que serán más claras en la segunda respuesta que dirigió al mismo, porque, aunque increíble, hubo una segunda pregunta.

Ante el rotundo fracaso de todo lo no intentado, al gobierno se le ocurre decir que pone en marcha el artículo 155 de la constitución española, con la intención de convocar unas elecciones autonómicas cuanto antes. Insólita solución para poner orden en una comunidad en la que, regularmente, ha habido elecciones autonómicas, las cuales nos han traído hasta aquí. El caso es que hasta el viernes 27 de octubre no se votará en el senado la puesta en marcha de medidas efectivas.

Si se votan y si se ponen en marcha.

Un mes llevamos rendidos.

Nota: el (no) uso de las mayúsculas es deliberado.

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