Esfuerzo y constancia, trabajar en vez de quejarse

Esfuerzo y constancia, trabajar en vez de quejarse
Esfuerzo y constancia
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Gonzalo Rivero

Gonzalo Rivero

Socio el CdV. Uruguayo residente en Barcelona desde 2003. Técnico de sonido, autónomo.
Gonzalo Rivero

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Estos vídeos que te cabrean

Antes de acostarme tengo la mala costumbre de leer artículos y ver vídeos que no he podido ver a lo largo del día.

Digo mala costumbre porque muchos días me pillo tal cabreo que me desvelo y necesito una hora para relajarme y poder dormir. Ayer fue una noche de estas.

Via Twitter me llega este vídeo donde vemos a un supuesto votante del “cambio” tener un debate con un emigrante venezolano protestando contra Podemos en Madrid.

Voy a dejar aparte la prepotencia de este individuo.

Me voy a centrar en lo que, a base de preguntas, está tratando de sacar del emigrante.

Este personaje da por sentado que porque el entrevistado tiene una buena dicción tiene que ser un burgués y pone como ejemplo a los peruanos o ecuatorianos que, siempre según su lógica, no tienen educación por no tener medios económicos.

Mi experiencia personal

Como inmigrante y residente en España desde hace doce años, le voy a explicar cómo funciona el mecanismo que lleva a una persona a vivir cuatro veces mejor en España que en su país de origen.

Este mecanismo se alimenta de dos motores que se llaman ESFUERZO Y CONSTANCIA, que junto a una economía de libre mercado llevan a una persona que llega casi sin dinero y contactos a tener en pocos años un nivel de vida superior del que tenía en su país.

Llegar y empezar

Yo llegué a España en junio de 2003 con 1000€ en el bolsillo para empezar una vida de cero en un lugar que donde no tenía contactos ni estudios de ningún tipo (acabé a duras penas en un centro nocturno el bachillerato a los 23 años).

Al mudarme a Barcelona usé gran parte de los 1000€ en alquilar una habitación en un piso compartido en el que vivían cuatro personas más.

Tenía que ponerme a trabajar ya.

Mientras hacía mis papeles para poder trabajar de forma legal conseguí un trabajo en una PYME en la que cobraba en “B” 400€ al mes por ocho horas.

Cuando tuve mi NIE le dije a mi jefe que lo dejaba y me fui a trabajar con un contrato de obra y servicio como auxiliar de seguridad por el salario mínimo.

Invertir en educación

A los pocos meses ya estaba asentado laboralmente. Llegó el momento de invertir en educación y en perseguir mi sueño de convertirme en técnico de sonido.

Pedí un préstamo para pagar una academia privada y estuve un año saliendo de trabajar a las seis e irme a la academia hasta las once de la noche.

Primeros trabajos como técnico

Cuando estaba acabando el curso, vi que en el lugar donde estaba trabajando como auxiliar de seguridad una empresa de audiovisuales estaba montando el material de sonido para un evento esa noche.

Le dejé mi CV en la empresa, hice una entrevista y a los pocos días me llamaron para trabajar un sábado en una fiesta privada en el puerto de Barcelona.

Recuerdo como si fuera ayer que al ir con los compañeros a comer de menú al mediodía yo tenía solo 5€ en la cuenta del banco y tuve que pedir una ración de croquetas y agua diciendo que no tenía hambre.

Después de varios días de prueba me ofrecieron un contrato en la empresa de audiovisuales por poco más del salario mínimo (otra vez).

Mi política siempre fue “demuestra lo que vales antes de pedir” por lo que acepté encantado.

En el primer verano, a base de mucho trabajo, amorticé el préstamo de la academia.

Estuve tres años en esa empresa, muchas veces trabajando de lunes a domingos.

Esto me permitió conocer el funcionamiento de una empresa de audiovisuales y hacer mis contactos.

Ser autónomo

En esos años, demostrando mi valía, pude negociar individualmente con el propietario aumentos de salario y mejoras de horario. (No me digáis que no se puede hacer, por favor)

Decidí tomar un poco más de riesgo y acordé con el dueño dejar de hacer el trabajo de almacén y hacerme autónomo, lo que me permitiría tener tiempo libre para buscar otros clientes para mis servicios.

Productividad

Actualmente soy autónomo (tuve una empresa que abrí para defenderme de Zapatero y tuve que cerrar gracias a Montoro, es tema para otro artículo) trabajando para tres clientes.

He logrado una productividad que me permite tener un buen balance entre facturación y tiempo libre para seguir con otros proyectos para seguir mejorando empresarialmente.

Gracias a no tener deudas y haber ahorrado pude pasar la crisis (me bajó la facturación un 20%) sin problemas.

Conclusiones sobre esfuerzo y constancia

La gente como el individuo del vídeo no comprenden el poder del esfuerzo y el trabajo constante sumado a una economía de mercado.

Yo no soy ninguna excepción, hay mucha gente que se dedica a trabajar en vez de quejarse, me gustaría pensar que son la “mayoría silenciosa”.

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