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Liberales a la gresca, ¿ y ahora qué ?

Liberales a la gresca, ¿ y ahora qué ?
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Samuel Vázquez Álvarez

Samuel Vázquez Álvarez

Samuel Vázquez Álvarez. Cristiano y liberal. Diplomado en Criminología.
Samuel Vázquez Álvarez

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Liberales en Twitter

Todo empieza con un tweet del economista Juanma López Zafra que reza así:

“Bueno, liberales, ¿y ahora qué? ¿Seguimos en el ghetto de la pureza o pasamos a tratar de tocar algo de poder para cambiar desde dentro?”

A partir de ahí se suceden decenas de mensajes y reproches sobre cómo lograr el objetivo.

Alguno echa en cara al autor su afinidad con el Partido Libertario, “ghetto de pureza liberal”, otros hablan de Vox o Ciudadanos, y hay incluso quién se atreve con el PP, manda huevos.

Intervienen personas de la talla de María Jamardo, Juan Ramón Rallo o Daniel Lacalle, y se menta a Higgs o Rothbard.

Voces liberales destacadas

Permítanme que destaque a Daoiz Velarde y su “atraer gente y no espantarla estaría bien”; a Venancio Salcines con su “hablar en cristiano”; a Micky Pardo “no se trata de mentir, sólo hacer que se entienda”, y por último a una pragmática LSB Proserpina cuando habla de marca blanca, renunciar a máximas y trazar líneas maestras pues yendo de puristas no se hace nada más que toreo de salón.

David Simon dijo mientras creaba su obra maestra en Baltimore: “que se joda el espectador medio”, pero Simon hacía cine, no política.

Para intentar influir en la sociedad hay que hacer lo contrario: atraer al espectador medio, y eso no se va a hacer hablando de Rothbard y Higgs obviamente; así que déjenme que como espectador medio les de unos consejos, pues estoy seguro que no soy ni la mitad de culto que la mayoría de los participantes en el hilo y tal vez también ni la mitad de liberal si nos ponemos puristas.

Partido liberal

Si alguien está pensando crear un partido político hay que tener claro que esto se hace con una prioridad: GANAR, sólo así se puede influir, sólo así se pueden cambiar las cosas. Ganar, ganar y ganar que diría el gran Luís Aragonés (1ª lección: es mejor citar a Luís que a Higgs para atraer masas, créanme).

Y para ganar hay que empezar por quitarle el –ismo al liberalismo, ahí es donde empieza el camino al triunfo.

El P-LIB tiene el –ismo en vena, y así les va.

Armas de fuego y derecho liberales

¿Defender el derecho a portar armas en España?, que sí, que eres muy liberal, pero no tienes dos dedos de frente.

España no es EE.UU donde hace cuatro días se estaban ganando a tiros la tierra yarda a yarda.

Baltimore tiene más de 300 homicidios al año, la mayoría con arma de fuego, es normal que un padre de familia quiera una arma para defender a los suyos.

En Sevilla puede haber tres homicidios al año, y casi ninguno con arma de fuego.

Un liberal debe ser libre, no doctrinario.

Un socialista debe pensar lo mismo en París que en Madrid, un liberal no.

Más ideas liberales

España necesita sin duda una bofetada liberal, sobre todo en lo económico y en lo laboral, pero hay que entender que para ganar hay cosas que no se tocan: pensiones, sanidad y educación públicas; si las tocas no ganas.

Sólo cuando se alcance el poder se podrán hacer cambios ahí, pues desde el poder ya se tienen muchos más canales explicativos eficaces hacia la población, de momento se puede apostar por cosas como apoyar el no desmantelamiento de la concertada o el cambio de los planes educativos obsoletos, porque son guerras que sí se pueden ganar.

Se trata hoy en día de tener un producto que vender, sobre todo televisivo, y para eso hay que estudiar a qué tipo de mercado nos dirigimos.

El 98% de los españoles no saben quién es Higgs, pero sí saben quién es Luís Aragonés, no se trata de engañar a nadie, sino de comunicar diferente, de abandonar ese lenguaje lleno de cultismos y tecnicismos, de hablar en cristiano.

También ayudaría que no siempre fueran economistas los que presten la voz.

Un nombre para un partido liberal

El nombre sólo es un nombre, pero en un país de etiquetas se trata de llegar a cuantos más mejor, a ambos lados de la tarta: Partido Liberal Progresista no espanta de entrada ni a izquierda ni a derecha.

De lo que hay ahora ciudadanos es la “gran decepción”, eso que vino para que nada cambiara.

Vox tampoco sirve, en España si montas un partido y al día siguiente en la tele dicen extrema izquierda, ya tienes un millón de votos; si dicen extrema derecha tienes mil.

El PP da la risa, sus fechorías de corruptos y mediocres son las que más han ayudado a que en España las palabras capitalismo y liberal den alergia.

Era sólo una idea, no me disparen.

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