Donald Trump: Oportunidad o Excusa

Donald Trump es Presidente de los Estados Unidos. Así lo han querido los estadounidenses, si bien no ha superado el examen de la élite centro izquierdista europea, que insisten en dar lecciones de democracia, siempre que la mayoría no decida lo que ellos pretenden.

La mayoría de mandatarios europeos ya lo usan como excusa, sólo unos pocos ven en él una palanca, una oportunidad, para forzar a la Unión Europea a retomar la senda de la productividad y el sentido común.

Asturias no se verá muy afectada, quizás mejora incluso su balanza comercial. En 2023 fue el octavo País por exportaciones de Asturias (241,01 millones) y el primero en importaciones (573,86 millones), 100 millones más que Alemania. La balanza comercial con EEUU es negativa, a pesar de que en ese mismo período Asturias exportó más de lo que Importó. Tendrá mayor impacto, la competencia de otros países a los que se les aplicarán incrementos arancelarios, de forma que derivarán sus exportaciones a Europa. Por otro lado, una apreciación del dólar podría suplir el coste arancelario, al menos parcialmente y atenuar el impacto en nuestras exportaciones, recudiendo algunas importaciones, e incrementando otras como el gasto turístico.

Lamentablemente los políticos europeos, y por su puesto Pedro Sánchez, utilizarán a Trump como excusa de los males europeos que ellos han creado y que Trump evidenciará aun más. Trump será la famosa bajada de la marea que nos enseñe a los ciudadanos europeos, quien usó bañador para refrescarse y quien está en pelotas.

Al igual que sucede en EEUU, hoy existe una creciente corriente de opinión pública en Europa que rechaza la dictadura de minorías creadas artificialmente para mantenerse en el poder, la delirante agenda medioambiental que está acabando con el agroalimentario e industrial europeo, la tolerancia con la inmigración ilegal, ocultando el incremento de la criminalidad asociada a la misma, a la nefanda agenta 2030, la canibalización del sistema institucional, el ataque al poder judicial y a la prensa.

Europa no ha asimilado lo que supone este cambio mundial. EEUU deja de ser en tutor de una EU débil en gasto militar. No se escucha a ningún político Europeo tratar de reducir el coste de energía, fomentar la productividad, la rentabilidad o el esfuerzo. Se reiteran en el gasto corriente masivo, que ya supone que 1 de cada 2 euros mundiales que se gasta en políticas sociales. Unas políticas que han demostrado ser incapaces de revertir la crisis económica de Francia y Alemania. La actual Europa habla sólo de derechos pero nunca de obligaciones.

Europa se verá obligada a reaccionar para recuperar una parte de su peso comercial, industrial, político y social, pedido hace tiempo. El choque entre EEUU y China, dejará daños colaterales muy relevantes en Europa, si esta no reacciona.

Trump ayudará, en algunas cuestiones, como en la reducción de los costes energéticos, pues apuesta firmemente por una mayor producción de hidrocarburos, que reducirá sus precios y que tanto necesita Europa, pero esta deberá aparcar su agenda medioambiental. En muchas otras cuestiones Europa deberá decidir que quiere ser de mayor, un continente con identidad propia, o un satélite de potencias que no tienen dudas sobre lo que más conviene a sus ciudadanos.

Europa necesita comportarse como un adulto, volver al sentido común, gastar en defensa, velar por sus sectores económicos, protegerse frente a la mareas migratorias que pretenden alterar los principios fundacionales de la Unión Europea, apostar definitivamente por la productividad.

Lamentablemente, son pocos los líderes europeos que ven a Trump como una oportunidad del inevitable cambio que requiere Europa y muchos, la mayoría, lo usarán como una excusa para no hacer nada y culpar al Presidente Americano de los problemas que estos mismos políticos europeos nos han creado a todos.