[PUBLICADO EN EL COMERCIO]
El hombre es la única especie que adopta el estúpido mecanismo de “defensa” de cerrar o taparse los ojos para no ver lo que le viene encima, puesto que el mito de la avestruz metiendo la cabeza bajo tierra para evitar mirar a los ojos al peligro, ha sido desmentida por los investigadores. Sólo el ser humano adopta ese gesto de falsa protección consistente en evitar afrontar la realidad con la esperanza de que no viéndolo, ello le libre de los peligros que le acechan.
Hay ocasiones en que dicho mecanismo opera de manera inconsciente, instintiva, casi como un acto reflejo. Ello es habitual cuando estamos viendo una película de terror y echamos manos de un cojín para no ver el próximo susto. En otras ocasiones dicho gesto es consciente, lo que lo hace particularmente estúpido. Porque negarse a reconocer la realidad lleva a ignorar los peligros que se ciernen sobre nosotros y por lo tanto a adoptar las medidas necesarias para evitarlo, lo que le convierte en una reacción contraria al instinto de supervivencia, ya se trate de subir a un árbol o echar a correr en caso de que le persiga a uno un lobo o tirarse al mar cuando el barco está incendiado.
Algo parecido sucede con la deuda gubernamental, que es un estúpido mecanismo por el que las sociedades actuales se niegan a reconocer que tienen un problema con la sostenibilidad del Estado y en consecuencia no adoptan ninguna medida correctora que garantice su supervivencia. Así, la deuda opera como un sedante que aletarga los sentidos e impide detectar la falta de viabilidad de unas estructuras de gasto inasumibles y que nos permiten seguir tirando como si no pasase nada.
La deuda opera creando un efecto placebo, una falsa sensación de que todo va bien mientras el cáncer sigue su implacable avance, sólo así se explica que en los últimos 10 años la deuda del Principado de Asturias se haya multiplicado por 6 hasta superar los 4.000 millones de euros y que el pago de la deuda sea ya la tercera partida más importante, sólo por detrás de Sanidad y Educación, y que cada contribuyente en Asturias debamos 8.180 euros por la deuda que -en nuestro nombre- ha contraído la administración autonómica.
La situación en el conjunto de la nación ha sido pareja a la del Principado y la deuda total del conjunto de las administraciones públicas españolas en estos 10 años casi se ha multiplicado por 3 y ya supera el 100% del PIB y el 300% de los ingresos fiscales del Estado, con la dramática consecuencia de que cada contribuyente adeudamos a día de hoy 58.000 o 68.000 euros (según tengamos en cuenta el coste del rescate a la banca pública o no).
Frente a la evidencia de los hechos la sociedad española y sus políticos persisten en mirar para otro lado, emitiendo más y más deuda pública para seguir viviendo como si todo fuera bien, una deuda que progresivamente va consumiendo más y más porcentaje de las partidas presupuestarias (a día de hoy se lleva ya el 10% de los Presupuestos Generales del Estado), trasladando el problema a las generaciones futuras, a nuestros hijos, que verán como este endeudicidio alocado es una pesada mochila que minará sus posibilidades de llevar una vida digna y próspera.
Frente al comportamiento estúpido del endeudicidio están las políticas responsables, que miran a los problemas a los ojos, que son conscientes de lo que se les viene encima y que dejan que el instinto de supervivencia cumpla su función, que nos alerte de los peligros y que nos permita afrontar los desafíos, buscar alternativas y vencer la adversidad. Por nuestro propio bien, pongamos fin al endeudicidio.
JAVIER JOVÉ SANDOVAL (Valladolid, 1971) Licenciado en Derecho, Máster en Asesoría Jurídica de Empresas por el Instituto de Empresa y PDG por la Universidad Oberta de Cataluña, desde el año 2.000 desarrolla su carrera profesional en el sector socio sanitario. Es Socio Fundador del Club de los Viernes y miembro de la Junta Directiva del Círculo de Empresarios, Directivos y Profesionales de Asturias. Actualmente escribe en El Comercio y colabora habitualmente en Onda Cero Asturias y Gestiona Radio Asturias.


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