El mensaje de Barbón - El Club de los Viernes

El mensaje de Barbón

El mensaje de Barbón
The following two tabs change content below.
Diego Barceló Larran

Diego Barceló Larran

Economista, director en Barceló y asociados, exinvestigador senior en IESE Business School (Madrid).
Diego Barceló Larran

Últimas entradas de Diego Barceló Larran (ver todo)

Cuando uno compara los diez primeros lugares de las listas autonómicas de 2015 y 2019 del PSOE por la circunscripción central, encuentra un único nombre que se repite. Es el de la señora María Dolores Carcedo García. Es decir, el de la Consejera de Hacienda y Sector Público del Principado durante toda la “gestión” de Javier Fernández.

La señora Carcedo dirige esa Consejería desde mayo de 2012. En ese momento, la deuda pública de Asturias era de 2.500 millones de euros. En septiembre pasado (último dato que publica el Banco de España), la misma alcanzaba a 4.520 millones. Es decir, que durante la gestión de las cuentas públicas asturianas por parte de la señora Carcedo, la deuda pública creció en 2.020 millones de euros, cifra que equivale a una subida del 81%.

Alguno pensará, “tal vez la deuda asturiana creció mucho porque los impuestos son bajos”. Podría ser, pero, lamentablemente, no es el caso. Asturias sufre la mayor presión tributaria entre todas las autonomías: un 7,1% del PIB (solo impuestos autonómicos). Además, lo hace con saña, cobrando el mayor impuesto sobre Sucesiones, no ya de España, sino de Europa. Para ponernos a la par de lo que pagan, por ejemplo, los contribuyentes gallegos, los impuestos del Principado deberían rebajarse en 311 millones de euros anuales.

Para que el lector se dé una idea de lo que tal rebaja significa, equivaldría a eliminar por completo el Impuesto sobre Sucesiones, el de Patrimonio, el de Donaciones, el de Depósitos a Entidades de Crédito, el recargo autonómico sobre el IAE, el tributo a los Grandes Establecimientos Comerciales, el cargo sobre Determinados Medios de Transporte, además de los tributos que pesan sobre Actividades de Medio Ambiente, el Juego del Bingo y determinados Productos Intermedios. Y todavía sobrarían unos 130 millones para rebajar el IRPF.

Lo anterior nos indica que, pese ser la campeona autonómica en recaudación de impuestos, la señora Carcedo consintió un gasto público que superó a los ingresos en más de 2.000 millones de euros. Eso quiere decir que la señora Carcedo aceptó que, durante cada uno de los 76 meses a lo largo de toda su gestión (solo cuento hasta septiembre último), el Principado gastara unos 27 millones de euros más de los que ingresaba. Eso es más de un millón de euros por cada día laborable. Eso es lo que nos costó la gestión de “Fernández & Carcedo sociedad ilimitada” (actuaron como si el gasto público no tuviera límite).

Si el señor Adrián Barbón premia esa “gestión” manteniendo en la lista de candidatos (en un puesto de salida) a la señora Carcedo, nos está diciendo claramente cuál es su idea acerca de cómo gestionar las cuentas públicas asturianas: freírnos a impuestos y, a la vez, gastar sin freno, aunque la deuda crezca de forma alarmante.

Es probable que el señor Barbón anticipe que ese será el coste a pagar para conseguir el apoyo de Podemos en una eventual investidura suya. Puede ser que piense que sus planes, como imponer la cooficialidad del bable, son costosos, y por eso necesita cerca a alguien que sepa derrochar. Tampoco podemos descartar que el señor Barbón no haya pensando en nada de eso, sino que simplemente esté convencido de que gobernar es gastar.

¿Cómo cree el lector que estaría mejor Asturias? ¿Con el nuevo aluvión de gasto público que parece anticipar el señor Barbón (que se añade al derroche de los últimos años) o con el alivio que significaría suprimir todos los impuestos antes mencionados para ponernos a la par de Galicia? Más fácil: ¿cree el lector que Asturias necesita aún más gasto público y más impuestos? ¿No es precisamente esa receta la que nos trajo hasta aquí?

Adrián Barbón nos está dando un mensaje claro de cómo piensa gobernar el Principado: profundizando las políticas que nos llevaron a la triste situación económica actual de Asturias. Estamos advertidos. Si no actuamos en consecuencia, no nos quejemos después.

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.