El sofisma del neoliberalismo - El Club de los Viernes

El sofisma del neoliberalismo

El sofisma del neoliberalismo
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Santiago Junes

Santiago Junes

18 años. Estudiante de Comunicaciones.
Santiago Junes

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A lo largo de las últimas décadas, principalmente en Sudamérica, el término “neoliberalismo” ha cobrado un llamativo fervor y es usado únicamente por los lobbies izquierdistas. Ya que cualquier persona que tenga conocimientos en la literatura y teoría de la doctrina del liberalismo, sabrá que el neoliberalismo no figura en ninguna de sus partes. No existe un “nuevo liberalismo”- Si bien la doctrina se va modificando, estructurando o mejorando a lo largo del tiempo, siempre sus ramas se basan, principalmente, en defender los tres derechos naturales-.

El término suele ser usado principalmente de dos maneras, las dos con el objetivo de descalificar a toda persona o a toda norma que opine o se aplique de una forma políticamente incorrecta. Aquél que esté abogando por una sociedad con estado limitado, un comercio libre de regulaciones y un sistema laboral manejado en su totalidad por los individuos fuera del aparato estatal, es el Leviatán de los SJW -: social justice warriors (apodados de esta forma en los países anglosajones), o guerreros de la justicia social- y toda la “new left” (nueva izquierda). Estos segundos calificarán a los primeros como “neoliberales”, por más que no tengan ni la más pálida idea de la etimología ni el significado del término.

La segunda manera usada de forma despectiva de la expresión se da cuando el ente político de una determinada sociedad impone una serie de normas cuyo propósito de las mismas es reducir el gasto público, reformar el estado para mejorar su eficiencia reduciendo su tamaño, limitar drásticamente la expansión monetaria y abrir el comercio. Nuevamente las personas con ideales políticamente intervencionistas estarán mortificando con su palabra fetichista.

Ahora bien ¿De dónde surge el término “neoliberalismo”? ¿Qué políticas defienden los “neoliberales”? ¿Es una rama del liberalismo o del socialismo? Esas son las preguntas que intentaré responder en esta columna para desdecir todo tipo de argumento descalificador que posea este sofisticado término.

Las investigaciones hechas por el abogado y presidente de la FPP Axel Kaiser indican que el origen de la palabra neoliberalismo aparece por primera vez en 1938, el primero en usarla fue el pensador socialista Alexander Rustöw.

Rustöw, consciente de las atrocidades causadas por el sistema totalitario, que en toda literatura de la misma propone tácitamente las restricción de libertades naturales, y el progreso recíproco en los sistemas que se basan en la división del trabajo fundado en la propiedad privada de los medios de producción, estructura y sugiere un sistema entrelazando principios fundamentales de estos sistemas.

Así es como nace, teóricamente, unas de las variaciones de lo que Mises llamaba “el tercer sistema”, es decir, una serie de políticas intervencionistas que atentan contra las libertades de las personas pero no llegan a la aplicación del totalitarismo preservado en un sistema socialista soviético.

Entonces el neoliberalismo teórica y prácticamente es lo contrario al “respeto irrestricto a los proyectos de vida del prójimo” y no es más que una de las variables de sistemas intervencionistas, como lo es por ejemplo, la socialdemocracia.

Una vez plasmado esto, debería quedar claro que las políticas neoliberales son intervencionistas, y como toda norma intervencionista y coactiva, está destinada a llevar al decrecimiento económico. Y como un ejemplo de esto describiremos la situación de la Argentina.

Argentina hace exactamente un siglo estaba alejándose de las normas y políticas basadas en la libertad que llevaron al país a ser potencia mundial. Luego de los años 20’ el país adoptó medidas intervencionistas de mayor o menor grado, ya sea en el año 1946, con Perón al poder o con las dictaduras militares que se dieron más adelante, cuyas características fueron medidas como los controles de precios, aumentos de salarios ignorando los precios relativos, regulaciones laborales, la toma deuda y la emisión de moneda por encima de su demanda. Esto penetró profundamente en la economía a tal punto de destruirla.

A principios de este siglo el populismo tomó lugar no sólo en el gobierno, sino también en los ideales de las personas. Actualmente, el gobierno es un ejemplo del anti-liberalismo: en lugar de corregir los errores hechos por el régimen anterior y adoptar medidas radicalmente contrarias, se dedicaron a seguir con la emisión monetaria, aumento de impuestos, aumento del gasto público y sobre todo, toma de deuda. Como consecuencia, para no ir directos al default, el gobierno se vio obligado a realizar recortes en distintos sectores de manera estrepitosa.

Estas últimas medidas generaron en los defensores acérrimos del populismo y la justicia social un clima de odio profundo, calificándolos como un régimen “neoliberal”, obviamente, la descalificación nace desde la deducción de que se trata de un gobierno liberal. Como explicamos anteriormente, el gobierno de turno no tiene absolutamente nada que ver con la libertad. Pero en cierto sentido y sin ellos mismos darse cuenta, tienen razón al calificarlo de esa manera si tenemos en cuenta las raíces de la palabra “neoliberalismo”.

Los neoliberales son los populistas, los intervencionistas, los socialistas, aquellos gobiernos con una economía planificada casi en su totalidad. Lo que sucede al fin y al cabo, es que los que usan el término para descalificar carecen de los conocimientos necesarios para determinar la veracidad de si un sistema es neoliberal o no.

El gobierno actual es neoliberal, los que lo descalifican tienen razón, pero tienen un concepto radicalmente errado de lo que es, de donde viene y cómo son sus ideales (neoliberalismo). Ahora bien, cualquier persona que se califique de neoliberal o está sumamente confundida o desconoce de la literatura del liberalismo. El término usado como un neologismo es aceptado, pero teóricamente es algo inexistente para autodenominarse como tal. El neoliberalismo, como bien sostienen liberales como Friedrich Hayek o von Mises, no es más que una rama del intervencionismo.

Santiago Junes y Lucas Junes

4 Comentarios

  1. Avatar
    Julián 2 semanas hace

    Muy buen artículo, Santiago, nunca me había entrado tanto en este tema, difícil hacérselo entender a las mentes cerradas.

    • Santiago Junes Autor
      Santiago Junes 2 semanas hace

      ¡Muchas gracias Julián!
      Comparto tu opinión, como principal elemento de la batalla de ideas que estamos viviendo, hay que aclarar los términos y conceptos.

      Saludos.

  2. Avatar
    Jose Garcia 2 semanas hace

    Es cierto que no existe un sistema economico liberal puro. Tan cierto como nunca hubo un sistema economico comunista. Solo sistemas socialistas embrionarios y con todos los cañones capitalistaa dispuestos a derribarlos. El sistema liberal de finales de siglo XlX primeras decadas del 20 era un sistema inequitativo, con altas tasas de pobreza y la mayor parte de la riqueza apropiadas por pocos. Para sostener ese sistema economico y social el sistema politico era profundamente antidemocratico, basado en el fraude, el caudillismo conservador y el feudalismo. El liberalismo «puro» se puede simbolizar con un zoologico donde todas las especies estan en libertad leones, ciervos, cebras, elefantes, jirafas, Monos, antilopes, etc. Presuponer que algunos no se comeran a otros.y que viviran todos en «equilibrio» es, por lo menos, una ingenuidad.

    • Santiago Junes Autor
      Santiago Junes 2 semanas hace

      Hola, José. Curiosa deducciòn haz hecho con un tema que es ajeno a lo que escribí. Pero dr todas formas, paso a responderte.

      No existe un régimen puramrnte liberal, excepto algunos casos de ciudades anarco-capitalistas. Estás estan totalmente libre de impuestos y no existe un estado regulador e interventor, son ciudades o villas con sistema de mercado puro. Curiosamente son más ricas que países, véase Liberland o anarco villas en Singapur. Ahora bien, está muy bueno el relato, pero lo que sí es cierto es que los países mientras más libre son más ricos se vuelven y los interventores totalmente al contrario. Podés chequearlo en los indicadores de libertad económica de cualquier fundación respetable, te recomiendo la de Heritage Fundation. Vas a poder observar que los países m@s libres son los más ricos, con mayor calidad de vida y menos pobreza. Y más reprimidos se hunden en la miseria.
      Haz dicho falsedades históricas: El mundo y la humanidad son pobres por naturaleza, desde el primer homínido hasta los hombres de finales del siglo XVIII no habían llegado a producir riquezas, la pobreza era el estado normal del hombre, el mundo crecía al 0.5% cada año. La riqueza sólo estaba concentrada en pocas manos, la de los reyes o burgueses. El sistema de industrialización y mercado rompió estas tendencias, la riqueza y progreso mundial se dispararon, y los países que se industrializaros y tomaron estas medidas basadas en la libertad fueron los que más progresaron.
      Argentina es un muy buen ejemplo. Antes de la reforma liberal de la cinstitución de 1853 presentada por Alberdi Argentina era un país de bárbaros, sólo el 20% de la población sabía leer y escribir.
      Una vez adoptada estas medidas liberales el país se disparó completamente, en 30 años llegamos a swr potencia mundial en términos de PBI. En 1895 liderábamls el ranking y luego, hasta 1920 nos mantuvimos entre los 5 primeros puestos. A partir de 1930 nos alejamos de estas medidas que vos descalificás y fuimos cada vez más interventores, reprimiendo las libertades individuales. Hoy sómos uno de los países más reprimidos en el ILE y tuvimos la mayor decadencia de la historia.
      Ahora bien, la deducción de comparar a una persona con animales es nefasta de tu parte, José. El humano actúa por acción racional, esta acción racional se plasma en acciones económicas, acciones que nos van a beneficiar recíprocamente ¿Cómo un ente regulador puede saber qué es lo mejor para algún individuo? Los políticos o burgueses interventores son personas de carne y hueso al igual que cualquier individuo, pero este no actúa con acción racional, sino que se cree amo y dueño del progreso, piensan que estan tocados con una vara mágica la cuál dió ventajas para poder saber los métodos del progreso y para saber qué es lo mejor para cada persona. Esto lo ves reflejado en Lenin, Stalin, Hitler, Mussolini, Perón y demás dictadores.
      Ahora en cuanto a lo anti democrático, José.
      Existen gobiernos demlcráticos más reprimodores que hasta dictaduras. Es preferible una dictadura de transición liberal que una democracia con poderes autoritarios. Ese es el engaño de la democracia. El ejemplo lo tienes en Chile, donde hubo una dictadura anti-comunista y éstos eligieron timar medidas liberales, apoderar al individuo. Hoy Chile está entre los 20 primeros países en el ILE de Heritage Fundation y es potencia latinoamaricana.
      En cambio por ejemplo, Venezuela, Argrntina y Brasil hemos elegido de manera democrática, pero estos gobiernos no han parado de avanzar contra el individuo, ahogándolo cada vez más y como consecuencia tenemos lo que ves hoy: pobreza, miseria, robo estatal, crisis, etc.

      Saludos, José.

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