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Lo siento mucho Hayek, pero no, los nazis no eran socialistas conservadores sino nacional socialistas

Lo siento mucho Hayek, pero no, los nazis no eran socialistas conservadores sino nacional socialistas
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Diego de la Llave García

Diego de la Llave García

Estudiante. Liberal Clásico, Hayekiano y apasionado de la Historia.

El ser humano –iba a utilizar el término hombre en su acepción general a la raza humana pero viendo como está el patio…- es religioso por naturaleza por mucho que vivamos en una sociedad cada vez más atea y agnóstica. Lo que sucede, es que desde que Nietzsche mató a Dios, Le hemos sustituido por deidades mundanas y materiales. Llámese Karl Marx en el extinto Bloque del Este, llámese Adolf Hitler en el fracasado Reich de los Mil Años o llámese Leo Messi en el mundo del fútbol. Decía Chesterton que quien no creía en Dios corría el peligro de creer en cualquier cosa o de no creer en nada. Esto no quiere decir que no haya ateos de verdad que no deifican a nada, para la realidad es que el cristianismo ha sido sustituido por distintas religiones seculares, políticas y mundanas.

Entre los liberales –he de decir a mi pesar- hay muchos que deciden adorar a Mises, Hayek y Rothbard de manera trinitaria, convirtiéndose Mises en una analogía de Dios Padre, Hayek en una analogía de Jesucristo y Rothbard en una analogía del Espíritu Santo. Anonadado me quedé al ver un busto de Ludwing Von Mises en una caseta de la Feria del Libro de la capital del Reino. Rápidamente la mente me hizo imaginarme un busto de Karl Marx en un edificio gubernamental de la RDA. En ese instante me percaté de que algunos liberales habían caído bajo la religiosidad política y esta introducción sirve de aviso por si alguien se ofende porque vaya a criticar a Friedrich von Hayek. Las obras de Hayek son muy útiles para el pensamiento liberal pero no han de ser tomadas a modo de Biblia.

Según el economista y pensador austríaco, el Nacionalsocialismo alemán no deja de ser un Socialismo Conservador, cayendo en la falacia de que el Nazismo era un movimiento conservador, pero para nada fui así. Según el pensador español Dalmacio Negro Pavón, el Socialismo y el Nacionalismo son las dos grandes religiones políticas de la Modernidad. Pues bien, en Nacionalsocialismo, como su propio nombre indica, no deja de ser una síntesis de eso. También podríamos hablar del Fascismo italiano, pero no hay espacio en este artículo para ello por lo que nos centraremos en explicar por qué el nazismo no es conservador.

Según Hitler, la llegada del Cristianismo a Alemania es lo peor que les había pasado en la Historia ya que el paganismo germánico había sido sustituido por una religión de débiles. Es curioso como comparte opinión con el pensador Friedrich Nietszche, que influirá en los postulados nazis no sólo en su opinión sobre el cristianismo sino también en la idea del Superhombre, es decir, el alemán ario nacionalsocialista capaz de vencer cualquier obstáculo. Vamos, el caso nazi del Hombre Nuevo. Hombre Nuevo que contradice totalmente tanto al conservadurismo como al reaccionarismo. Y qué decir de la idea de Hitler sobre Jesucristo y el Cristianismo.

Desde sus orígenes, el Nacionalsocialismo se vio muy influido por la Sociedad Thule, un grupo esotérico, que postulaba ideas biologicistas sobre la superioridad de la raza aria y se adhería al movimiento Völkish –grupo ultranacionalista de origen decimonónico-, siendo el DAP (Partido Obrero Alemán), luego convertido en NSADP (Partido Nacionalista Socialista de los Obreros Alemanes), su brazo político. Después de que Hitler tomase el control total del partido, disolvió la Sociedad Thule para poder unificar lo máximo posible a este. No obstante, en esa sociedad se encuentran las bases de esa nueva religión que los nazis crearán artificialmente para su Hombre nuevo, la cual mezcla Neopaganismo, Esoterismo y culto al líder, al partido/Estado y a la raza aria alemana. Si no me creen, miren las fotos en internet de bodas y bautizos nazis. Esto de conservador y reaccionario tiene más bien poco ya que hace Tabula Rasa de todas las religiones anteriores.

También me gustaría mencionar que durante los primeros años de existencia del NSDAP, estos recibieron financiación de varias logias masónicas bávaras, ya que se sentían muy atraídas por los elementos esotéricos del Nacionalsocialismo ¿Curioso, cierto, cómo la Masonería, tan filántropa ella, ha conseguido tapar este hecho? Sería bueno que el profesor Alberto Bárcena, experto en Masonería y autor de Iglesia y Masonería: Dos Ciudades, ampliara su obra insertando las relaciones entre Masonería y Nacionalsocialismo.

Según narra Rudolf Hess en sus diarios, Hitler sólo hacía el paripé de ser cristiano para ganar electores y lograr el apoyo parlamentario del Zentrum Católico. Es más que evidente que los postulados nazis son algo así como el anticristo, pero algunos se creyeron el paripé. Hitler logró lo que quería: logro una mayoría parlamentaria gracias al aumento de apoyo electoral y al pacto con el Zentrum en el Reichstag. Ergo, Hitler solo hizo el paripé por motivos electorales ergo, no es cristiano. Otro elemento más que demuestra que Hitler no es conservador.

En lo que respecta a la organización estatal, Hitler eliminó los Länder y creó un Estado totalitario ultracentralizado. No retomó la tradición descentralizadora del conservadurismo y el tradicionalismo alemán. Tampoco permitió que se usara la bandera del II Reich tras su conquista del poder por reaccionaria, y despreció varias a veces al Káiser Guillermo II –exiliado en los Países Bajos- y a la institución imperial. Por lo tanto, el Nacionalsocialismo tampoco es conservador o tradicionalista en este aspecto.

Tampoco hemos de obviar que muchos demócratas en los Estados Unidos consideraban al nazismo como un movimiento progresista por su política social y sus prácticas y teorías eugenésicas. Tampoco hemos de obviar gratuitamente que las Leyes de Núremberg se basan en la teoría de la gota de sangre que imperaba en los territorios donde mandaba la legislación Jim Crow –te consideraban negro sólo por tener una gota de sangre de origen negro- . El Nazismo era considerado progresista, por mucho que la historiografía oficial intenté tapar la simpatía demócrata por el totalitarismo fascista en los años 30 y el filosoviético en los 30 y 40.

En definitiva, el Nacionalsocialismo fue un momento revolucionario, totalitario, ultranacionalista, socialista, racista y esotérico por muchos que grupos conservadores les apoyasen porque les veían como lo único capaz de parar al Bolchevismo.

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