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¿ Es el liberalismo económico tan malo ?

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Jose Clemente Fernández González

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JOSÉ CLEMENTE FERNÁNDEZ GONZÁLEZEconomista. Experto en Contabilidad e impuestos.
Jose Clemente Fernández González

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El liberalismo económico

Siempre que se habla de liberalismo económico la gente se asusta porque identifican este modelo con el abuso de los capitalistas en la revolución industrial de Inglaterra, pero generalmente desconocen que a partir del siglo XVIII, el orden feudal que adscribía a la gente por su nacimiento a determinados “estados”, de los que no salían en toda la vida, recibió el ataque de los liberales en toda Europa.

Según ellos, a la gente no se le debía premiar en función de su origen, sino de sus logros.

Pero también eran conscientes que para que se produzca crecimiento y oportunidades, el dinero tenía que estar en manos de los inversores, es decir, de los capitalistas.

El liberalismo económico fue mencionado por primera vez por Adam Smith incluyendo la economía de mercado y la propiedad privada.

Los principios acerca el capitalismo

Así es que a principios del siglo XIX, el británico David Ricardo consideraba que la clase capitalista, a diferencia de los terratenientes y trabajadores, invertían todos (o casi todos) sus ingresos, mientras que los demás (trabajadores y terratenientes) los consumían.

Los capitalistas invierten, con lo que se crean empresas, crecimiento y empleo, y es así que de este modo se produce la redistribución de la riqueza.

Situación actual y los socialdemócratas

Pero cada época tiene su problemática, ya que en momentos de deflación y bajo crecimiento como los que vivimos en España, no es tan importante la inversión al haber sobrecapacidad con enorme proporción de recursos sin utilizar; por lo que para revitalizar la economía se necesita el consumo, ¡quién lo iba a decir!.

En este momento es cuando intervienen los socialdemócratas al propagar que hay que redistribuir la riqueza hacia abajo porque el efecto estimulante de que los hogares reciban mil millones más de ingresos suplementarios a través de gasto público será mayor que si se da la misma cantidad a los ricos mediante recorte de impuestos.

Efectivamente, necesitamos que se incremente el consumo, que traerá incremento de precios y de PIB.

El PIB es fundamentalmente la suma de inversión (pública y privada), consumo (público y privado), más exportaciones menos importaciones.

El gasto público

Es por esto que los economistas partidiarios de la intervención pública preconizan el incremento del gasto público para estimular la creación de empleo.

No cabe duda que en un principio esta política tiene efectos positivos, pero a largo plazo es pernicioso porque este dinero es generalmente gasto corriente que no crea valor añadido, sacrifica por tanto el porvenir a favor del presente.

No se crea empleo a largo plazo con estímulos públicos a la demanda sino con políticas de oferta: bajar impuestos, reciclaje de parados para que se incorporen a otros sectores, quitar trabas al mercado por exceso de regulaciones.

Bajar impuestos para que el dinero no esté en manos del Estado sino de los consumidores, esta es la democracia económica, puesto que son los consumidores los que deciden dónde gastar y así hacer ricos a los pobres y pobres a los ricos ineficientes.

Las prestaciones sociales

Nadie niega las prestaciones sociales a quien verdaderamente las necesita, pero incrementar gasto público corriente para abastecer a coaliciones clientelares acomodadas no es bueno para la economía, sobre todo si es a través de más deuda pública como es el caso de España.
El exceso de deuda frena el crecimiento de un país ya que lo hace más vulnerable porque los inversores siempre huyen de los países deudores.

Pensemos, por ejemplo, en los 1.248 diputados regionales con sus asesores, sumen observatorios, organismos, duplicidades , exceso de campus públicos universitarios, de ayuntamientos, televisiones públicas autonómicas, todas deficitarias, sostenimiento de dialectos y lenguas…….y nos daremos cuenta que esto no es la mejor manera de crecer.

Conclusiones

¿Qué empleo a largo plazo crean estas instituciones?

Por eso necesitamos políticos valientes que apliquen el liberalismo económico para disminuir gasto público ineficiente.

Digo valientes porque estas reformas siempre generan resistencias, ya que afectan a intereses creados al eliminar subsidios, protecciones, privilegios, garantías gremiales, y someter a todos, parejamente, a la incertidumbre bajo dominio impersonal de las fuerzas del mercado.

Quien crea riqueza, puestos de trabajo, son las empresas privadas que son las que financian al sector público y los consumidores con sus decisiones de compra y no con la redistribución hacia abajo a sectores intermedios con aumento de deuda pública.

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  1. […] Fuente: ElClubdelosViernes.org: ¿Es el liberalismo económico tan malo? – 08/09/2016. […]

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